Leyenda Índica
Horacio Quiroga
Poema, Relato
El Clavo, Antaño Y Los Ojos
Había una vez un clavo redondo que no era zurdo y tenía una calva en el pescuezo. Un día tuvo una tos inglesa, de que murió. Le hicieron un cabrestante-ajedrez y tragó nuez de Bengala que era salobre y pan.
Un día que se acostó se hizo tal agujero en la cola que le nacieron ranas, de que murió. Pero vino Antaño, y el kerosene fue pelo rubio, de suerte que sin ser, aumentó de longitud. Las obleas dijeron: "Muy". En esto vino Palomeque (o por miedo o por sistema). Y sin ser del todo, el aludido fue en sí mismo militares de lápiz.
Y un ojo viró en redondo —otro ojo se cerró— y otro ojo reía como una aceituna-calavera.
Dominio público
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Publicado el 17 de octubre de 2026 por Brian.





