Textos peor valorados etiquetados como Teatro que contienen 'u' | pág. 8

Mostrando 71 a 80 de 146 textos encontrados.


Buscador de títulos

etiqueta: Teatro contiene: 'u'


678910

Las Suplicantes

Esquilo


Teatro, Tragedia, Tragedia griega


Personajes del drama

Coro de las Danaides
Dánao, Padre de las Danaides
Pelasgo, el rey de los argivos
Heraldo

Las suplicantes

La acción, en Argos. Al fondo de la orquéstra, una colina con estatuas de los dioses agorales.

(Entra el CORO y se detiene al pie de una colina con altares y estatuas de dioses. Primero, evoluciona. Luego, se dirige a los dioses y la tierra de Argos, a la que acaban de arribar).

CORO. Que Zeus Suplicante benévolo mire nuestra naval hueste que un día zarpara de la fina arena del delta del Nilo. Tras haber dejado de Zeus la provincia, vecina de Siria, al exilio huimos; no es que, condenadas por popular voto, en pago de un crimen, la patria dejemos; es que nuestro pecho, por naturaleza, al macho aborrece, y así ha rechazado bodas con los hijos de Egipto, y su insania.

Dánao, mi padre y mi consejero, autor de mi intriga, sopesando todas las suertes del juego, esto ha decidido, que mi honor protege: huir velozmente por la ola marina, y arribar a Argólide, de donde procede toda nuestra estirpe, que, un día, se jacta, nació de la vaca que un tábano pica, al tacto y al hálito de Zeus, nuestro Padre. ¿A qué territorio llegar, pues, podemos más benigno que este, con el brazo armado de arma suplicante, la rama ceñida de albísima lana?

¡Que esta ciudadela, que este territorio, que sus aguas puras, que los altos dioses y los subterráneos que ocupan sus tumbas, que Zeus salvador, en lugar tercero, que el hogar protege de los hombres puros, acojan benévolos a este equipo nuestro hecho de mujeres, con el aire suave propio de esta tierra; mas que el macho enjambre lleno de insolencia, nacido de Egipto, antes de que ponga su pie en esta tierra,


Información texto

Protegido por copyright
22 págs. / 39 minutos / 686 visitas.

Publicado el 4 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Aulularia

Plauto


Teatro, comedia


Personajes

LAR FAMILIAR, prólogo.
EUCLIÓN, viejo.
ESTÁFILA, vieja esclava.
EUNOMIA, matrona, hermana de Megadoro, madre de Licónides.
MEGADORO, viejo.
ESTRÓBILO, esclavo.
CONGRIÓN, cocinero.
ÁNTRAX, cocinero.
PITÓDICO, esclavo.
LICÓNIDES, joven.
ESCLAVO DE LICÓNIDES.
FEDRIA, joven, hija de Euclión.
FLAUTISTAS.

La acción transcurre en Atenas

Argumento

Argumento I

Un viejo avaro, Euclión, que no se fía ni de sí mismo, encuentra enterrada en su casa una olla con un tesoro, y después de volverla a enterrar otra vez bien hondo, pierde la cabeza a fuerza de miedo y no se dedica más que a vigilarla. Su hija había sido violada por Licónides, pero el viejo Megadoro, inducido por su hermana a que se case, se la pide al avaro en matrimonio. El viejo, que es un hombre muy huraño, se la concede a duras penas y, temiendo por su olla, la saca de casa y la esconde en diversos lugares. Un esclavo del Licónides que había violado a la muchacha, le tiende una emboscada. Licónides suplica a su tío Megadoro que le ceda como esposa a su amada. Euclión es engañado y pierde la olla, pero después de que contra toda esperanza la vuelve a encontrar, lleno de satisfacción, casa a su hija con Licónides.

Argumento II

Euclión encuentra una olla llena de oro y la guarda conun empeño sin igual y sin poder encontrar reposo. Lcónides viola a su hija. Megadoro quiere casarse con ella sin dote, y para que Euclión consienta con más gusto, le manda unos cocineros con provisiones para una cena. Euclión teme por el oro y lo esconde fuera de casa. Un esclavo de Licónides le observa y se lo roba, pero Licónides se lo devuelve a Euclión, que le entrega el oro, una esposa y su hijo.

Prólogo

El Dios Lar


Información texto

Protegido por copyright
36 págs. / 1 hora, 3 minutos / 600 visitas.

Publicado el 14 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Los Heráclidas

Eurípides


Teatro, Tragedia, Tragedia griega


Argumento

El objeto de Los Heráclidas, como el de Las Suplicantes, es alabar a Atenas por sus leyes y sentimientos humanitarios favoreciendo al débil y al desdichado. Los descendientes de Heracles, con Hilo, hijo del héroe y de Deyanira, con Yolao, sobrino y escudero del hijo de Zeus y de Alcmena, y con esta, se han refugiado como suplicantes en el ara de Zeus, en Maratón, aldea de Ática, huyendo de la persecución constante de Euristeo, que no los deja tranquilos en toda la Grecia. En Atenas reinaban entonces Demofonte y Acamante, hijos de Teseo. Preséntase, en efecto, en seguida un heraldo argivo en nombre de Euristeo, que no puede arrancarlos de su asilo ni con amenazas ni con razones de conveniencia para Atenas y sus autoridades, concluyendo en declarar la guerra a los atenienses en nombre de Euristeo. Pelean después los dos ejércitos enemigos: el argivo, mandado por Euristeo en persona, y el de los atenienses y los heráclidas, por Hilo, Yolao y los reyes de Atenas, siendo vencidos los invasores y hecho prisionero Euristeo. El oráculo había declarado que para alcanzar la victoria contra los argivos los atenienses y los heráclidas, era necesario el sacrificio previo de una víctima humana, y Macaria, hermana de Hilo, entonces ofrece espontáneamente su vida, y se logra el triunfo deseado.


Leer / Descargar texto

Dominio público
29 págs. / 51 minutos / 570 visitas.

Publicado el 15 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Andrómaca

Eurípides


Teatro, Tragedia, Tragedia griega


Argumento

Andrómaca, viuda de Héctor, esclava concubina de Neoptólemo, hijo de Aquiles, de cuya unión ha nacido Moloso, de tierna edad al comenzar la acción de esta tragedia, sufre las consecuencias de su rivalidad con Hermíone, esposa legítima de Neoptólemo, sin duda originada de las preferencias de este con Andrómaca y por su desvío o antipatía a Hermíone, y contenida por la presencia y la autoridad del amante y marido. Pero ausente este en Delfos en expiación de una injuria a Apolo, y libre Hermíone del freno que la reprimía, extremó de tal manera su odio que obligó a Andrómaca, amenazada de muerte con su hijo Moloso, a huir del palacio de Neoptólemo y demandar protección a la diosa Tetis, abrazando su estatua y sin separarse de ella. Moloso estaba oculto, y Menelao, padre de Hermíone y rey de Esparta, había venido para ayudarla en su abominable proyecto.


Leer / Descargar texto

Dominio público
36 págs. / 1 hora, 3 minutos / 577 visitas.

Publicado el 15 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

El Cíclope

Eurípides


Teatro, Drama satírico


Argumento

El famoso Odiseo, rey de Ítaca, no voluntariamente, sino arrastrado por vientos contrarios, arriba a la costa de Sicilia, en donde habitaba Polifemo, el Cíclope, consagrado en absoluto, a pesar de su origen divino, a satisfacer sus apetitos bestiales. Como gigante, necesitaba una cantidad de alimento proporcionada a su estatura, y aunque constituían su más suculenta comida ordinaria los animales domésticos, regalábase también, cuando la ocasión se presentaba, con la carne de los desventurados náufragos o extraviados que aportaban a sus dominios. Los esclavos que a la sazón le servían para atender a su ganadería y a su labranza eran Sileno y los sátiros hijos de este, que habían caído en sus manos cuando buscaban a Dioniso, su señor, en poder de unos piratas tirrenios enviados por Hera, su enemiga.

Odiseo pide a Sileno víveres y agua, estando ausente el Cíclope, y pagándole su precio; y cuando el viejo exayo del hijo de Sémele se dispone a complacerlo, por el vino del comprador y con la piadosa intención de guardarse el precio de la venta, aparece el Cíclope, que desbarata tan seductores proyectos, desoye las súplicas y exhortaciones de Odiseo, y lo destina a ser asado o cocido con sus compañeros. Y, en efecto, mata y se come a dos de ellos, accediendo solo por pura benevolencia y cortesía ciclópea, agradecido al deleite que ha recibido de su prisionero escanciándole el licor de Dioniso, a reservarlo para el último de su antropófago banquete. No queda, pues, otro recurso al héroe de Homero que matar a Polifemo, y así lo hace, embriagándolo primero e introduciendo después en su único ojo frontal un enorme tizón puntiagudo ardiendo.


Leer / Descargar texto

Dominio público
21 págs. / 38 minutos / 739 visitas.

Publicado el 15 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

El Refugio

Pedro Muñoz Seca


Teatro, Comedia


Al gran periodista y admirable escritor Adolfo Febles Mora, director de la «Gaceta de Tenerife», que con tanto cariño me he defendido siempre.

Personajes

Africa
Horacio
Maruja
Ramón
Consuelo
Timoteo
Nieves
Luis
Benita
Paco
Condesa
Victoriano
Timoteo
Wistremundo
Eulogio
Jorge

La acción, en un parador. Época actual (1933)

Acto primero

Pieza central de uno de los paradores, albergues o «refugios» construidos al borde de las carreteras por el Patronato Nacional de Turismo. En el foro, chimenea de piedra, con librerías y sendos butacones. En el primer término de cada lateral, un tresillo con su mesita correspondiente. En las paredes, aparatos de luz, un teléfono y trazos de colores indicando carreteras, pueblos, fuentes de gasolina, etc., etc. Una puerta en cada lateral: la de la derecha (actor), que da acceso al comedor, y la de la izquierda, que conduce al recibimiento. Son las cinco de la tarde de un día de invierno. La chimenea, encendida. Época actual.

(Al levantarse el telón, AFRICA, administradora del «parador», señora como de cincuenta años, que viste con sencillez y buen gusto, está poniendo nuevos leños en la chimenea, al mismo tiempo que entra en escena, por la derecha, TIMOTEO, su hermano, sesentón simpaticote y corriente, que ha sido cochero de casa grande, y se le nota).

TIMOTEO.—¿Qué, se largó ya la marquesa esa de Sangüesa?

AFRICA.—Hace un momento. ¡Lo que se ha alegrado de verme aquí, al frente de «parador»! Y no me reconoció al pronto. Ya ves: ella, que hace treinta años me llamaba a mí la doncella de oro… Lo que yo le dije: «¡Ay, señora marquesa!… ¡De aquel oro no queda más que esta escoria!».

TIMOTEO.—Vamos, vamos; no hay que tirarse por los suelos, hermana.


Leer / Descargar texto

Dominio público
81 págs. / 2 horas, 23 minutos / 552 visitas.

Publicado el 22 de marzo de 2018 por Edu Robsy.

Tartufo

Molière


Teatro


Personajes

LA SEÑORA PERNELLE, madre de Orgon.
ORGON, esposo de Elmira.
ELMIRA, mujer de Orgon.
DAMIS, hijo de Orgon.
MARIANA, hija de Orgon y amante de Valerio.
VALERIO, amante de Mariana.
CLEANTO, cuñado de Orgon.
TARTUFO, falso devoto.
DORINA, sirvienta de Mariana.
LEAL, alguacil.
UN EXENTO.
FLIPOTA, sirvienta de la señora Pernelle.

La acción transcurre en París.

Acto primero

Escena I

PERNELLE, su sirvienta FLIPOTA, ELMIRA, MARIANA, DORINA, DAMIS, CLEANTO

PERNELLE: Vamos, Flipota, vamos que quiero librarme de ellos.

ELMIRA: Camináis a tal paso que cuesta trabajo seguiros.

PERNELLE: Dejad, nuera, dejad y no me acompañéis más allá; que no he menester tanta ceremonia.

ELMIRA: Justo es cumplir con lo que os es debido. Pero ¿por qué os marcháis tan presto, madre mía?

PERNELLE: Hallo insoportable ver cómo se gobierna esta casa, donde nadie se cuida de complacerme. Muy poco edificada salgo de aquí. Todas mis pláticas han sido desoídas; no se respeta nada; todos hablan a gritos; esto parece la corte del rey Pétaut.

DORINA: No obstante…

PERNELLE: Sois, amiga mía, una sirvienta un tanto deslenguada y asaz impertinente, amiga de entrometeros a dar vuestro consejo en todo.

DAMIS: Pero…

PERNELLE: Vos, hijo mío, sois un tonto listo y raso. Os lo digo yo, que soy vuestra abuela. Cien veces he predicho a mi hijo y padre vuestro, que tenéis toda la traza de un pícaro y no le daréis sino sinsabores.

MARIANA: Yo creo…


Información texto

Protegido por copyright
51 págs. / 1 hora, 30 minutos / 1.229 visitas.

Publicado el 7 de abril de 2018 por Edu Robsy.

La Devoción de la Cruz

Pedro Calderón de la Barca


Teatro, Drama


PERSONAS

Eusebio.
Curcio, viejo.
Lisardo.
Octavio.
Alberto, sacerdote.

Celio.
Ricardo.
Chilindrina, bandoleros.

Gil, villano gracioso.

Bras.
Tirso.
Toribio, villanos.

Julia, dama.
Arminda, criada.
Menga, villana graciosa.
Bandoleros.
Villanos.
Soldados.

La accion es en Sena y en sus contornos.

JORNADA PRIMERA

Arboleda inmediata á un camino que se dirige á Sena.

ESCENA PRIMERA

MENGA, GIL.

Menga.
(Dentro.) ¡Verá por dó va la burra!

Gil.
(Dentro.) Jo, dimuño; jo mohina.

Menga.
Ya verá por dó camina:
Arre acá.

Gil.
¡El diabro te aburra!
¿No hay quien una cola tenga,
Pudiendo tenella mil? (Salen.)

Menga.
¡Buena hacienda has hecho, Gil!

Gil.
¡Buena hacienda has hecho, Menga,
Pues tú la culpa tuviste!
Que como ibas caballera,
Que en el hoyo se metiera
Al oido la dijiste,
Por hacerme regañar.

Menga.
Por verme caer á mí,
Se lo dijiste, eso sí.

Gil.
¿Cómo la hemos de sacar?

Menga.
¿Pues en el lodo la dejas?

Gil.
No puede mi fuerza sola.

Menga.
Yo tiraré de la cola,
Tira tú de las orejas.


Leer / Descargar texto

Dominio público
42 págs. / 1 hora, 13 minutos / 355 visitas.

Publicado el 4 de junio de 2018 por Edu Robsy.

Mucho Ruido por Nada

William Shakespeare


Teatro, Comedia


Dramatis personae

DON PEDRO, Príncipe de Aragón
DON JUAN, hermano bastardo de don Pedro
CLAUDIO, joven noble de Florencia
BENEDICTO, joven noble de Padua
LEONATO, gobernador de Mesina
ANTONIO, su hermano
BALTASAR, cantor al servicio de don Pedro

CONRADO
BORRAQUIO, criados de don Juan

Un PAJE al servicio de Benedicto
FRAY FRANCISCO
HERO, hija de Leonato
BEATRIZ, sobrina de Leonato

MARGARITA
ÚRSULA, criadas de Hero

CORNEJO, alguacil
AGRETE, compañero del alguacil
Un ESCRIBIENTE
Mensajeros, guardias, acompañamiento.

Acto I

Escena I

Entran LEONATO, gobernador de Mesina, HERO, su hija, BEATRIZ, su sobrina, y un MENSAJERO.

LEONATO
Veo por esta carta que don Pedro de Aragón llega esta noche a Mesina.

MENSAJERO
Ya estará muy cerca; cuando lo dejé no estaba ni a tres leguas.

LEONATO
¿Cuántos caballeros habéis perdido en la batalla?

MENSAJERO
Pocos de algún rango y ninguno de renombre.

LEONATO
Una victoria vale por dos cuando el vencedor vuelve sin bajas. Aquí dice que don Pedro le ha prodigado honores a un joven florentino llamado Claudio.

MENSAJERO
Muy merecidos por su parte y bien reconocidos por don Pedro. Ha actuado mejor de lo que prometían sus años: con aspecto de oveja ha hecho hazañas de león. Ha rebasado esperanzas mucho más de lo que vos podéis esperar que yo os relate.

LEONATO
Aquí, en Mesina, tiene un tío que se alegrará mucho de oírlo.

MENSAJERO
Ya le he entregado una carta, y le ha dado mucha alegría; tanto que su gozo no era capaz de moderarse sin un signo de dolor.


Información texto

Protegido por copyright
62 págs. / 1 hora, 50 minutos / 350 visitas.

Publicado el 10 de junio de 2018 por Edu Robsy.

Amar Después de la Muerte

Pedro Calderón de la Barca


Teatro, Drama


PERSONAS

Don Álvaro Tuzaní.
Don Juan Malec, viejo.
Don Fernando de Válor.
Alcuzcuz, morisco.
Cadí, morisco viejo.
Don Juan de Mendoza.
El señor Don Juan de Austria.
Don Alonso de Zúñiga, corregidor.
Don Lope de Figueroa.
Garcés, soldado.
Doña Isabel Tuzaní.
Doña Clara Malec.
Beatriz, criada.
Inés, criada.
Un criado.
Moriscos y moriscas.
Soldados cristianos.
Soldados moriscos.

La escena es en Granada y en varios puntos de la Alpujarra.

JORNADA PRIMERA

Sala en casa de Cadí, en Granada.

ESCENA PRIMERA

Moriscos, con casaquillas y calzoncillos, y MORISCAS con jubones blancos é instrumentos; CADÍ y ALCUZCUZ.

Cadí.
¿Están cerradas las puertas?

Alcuzc.
Ya el portas estar cerradas.

Cadí.
No éntre nadie sin la seña
Y prosígase la zambra.
Celebremos nuestro dia,
Que es el viérnes, á la usanza
De nuestra nacion, sin que
Pueda esta gente cristiana,
Entre quien vivimos hoy
Presos en miseria tanta,
Calumniar ni reprender
Nuestras ceremonias.

Todos.
Vaya.

Alcuzc.
Mé pensar hacer astilias,
Sé tambien entrar en danza.

Uno.
(Canta.) Aunque en triste cautiverio,
De Alá por justo misterio,
Llore el africano imperio
Su mísera ley esquiva...

Todos.
(Cantando.) ¡Su ley viva!

Uno.
Viva la memoria extraña
De aquella gloriosa hazaña
Que en la libertad de España
A España tuvo cautiva.

Todos.
¡Su ley viva!


Leer / Descargar texto

Dominio público
56 págs. / 1 hora, 38 minutos / 804 visitas.

Publicado el 4 de junio de 2018 por Edu Robsy.

678910