Textos publicados el 14 de septiembre de 2026

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fecha: 14-09-2026


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Del mago político y el balón

Por: Paola Heredia Hernández, abogada colombiana, escritora y ensayista.


Más que persuadir, hoy la política busca vincular.


Un balón puede parecer una cosa minúscula. Eso dijo el Procurador cuando le preguntaron por los balones que el Presidente Abelardo entregó a los niños afectados por el terremoto en Buenaventura. Sin embargo, los balones tenían impresa la frase “Defensores de la Patria”, nombre del recién reconocido partido político del Presidente; palabras que hacen que el balón deje de ser un simple balón.

 

Para entender el porqué, viajaremos en el tiempo, más de 4 siglos atrás para encontrarnos con Giordano Bruno, un filósofo, astrónomo y religioso, quien fuera considerado hereje en su tiempo. En su libro De los vínculos en general, Bruno reflexionó sobre las fuerzas capaces de atraer, persuadir o influir en la voluntad de otro. En la maraña de reflexiones que él mismo tejió, aparece una figura sugestiva: “el vinculante”, aquel que sabe crear vínculos.

 


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3 págs. / 5 minutos / 1 visita.

Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Paola Heredia .

Veníamos Del Teatro…

Horacio Quiroga


Poema, Lírica, Relato


Veníamos del teatro, donde habíamos asistido a la representación de un drama cualquiera.

La charla, acentuada por una discusión de amor, tomó un giro reflexivo.

—En todo caso —dijo de pronto uno de nosotros— el mundo degenera. Nos vamos. En los siglos pasados queda el hombre con sus sombras glorias y encantos.

Caemos. Apenas si en la ridícula agitación de los muñones se conoce que hemos volado.

Todo se aclara, marcando á la herencia con un timbre para crear la ley, colocando una etiqueta en el alma para reconocerla en tal ó cual hecho.


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Dominio público
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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

Post-Amor

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Hay una teoría filosófica, cuya tendencia positiva y humana nos muestra en la denominación de cada estado psicológico, el móvil de una idea, de una evolución, de un sentimiento.

En el orden pasional o simplemente afectivo, la conciencia del yo origina el egoísmo, y éste á su vez engendra el interés.

Lo que a los poetas se escapa en una nube de cadencias rimadas en el corazón, los adeptos á aquella doctrina lo han incrustado en una palabra amplia de trascendencia severa.


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Dominio público
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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

En Prosa

Horacio Quiroga


Poema, Lírica, Relato


Un recuerdo para tí ¡oh niña purísima!

Un beso a tu recuerdo ¡oh santa criatura! Y á tus ojos y á tus brazos, y á frente y á tu garganta, tan pura y delicada, el más fervoroso de los cantos, ¡oh mi niña queridísima!

Todo se ha ido; las músicas, los besos, las flores y las lágrimas. El alma reprocha dolorosamente al pasado su falta de constancia. Todos se fueron. Sólo tú no me has olvido completamente, ¡oh niña purísima; sólo tú me has querido, ¡oh adorada de mi corazón!

¡Santa memoria! ¡Una caricia a esos recuerdos! ¡Una lágrima a esa ventura perdida!


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Dominio público
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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

Culto Fetichista

Horacio Quiroga


Poema, Lírica, Relato


En su dormitorio del segundo piso, sombríamente velado por los muros de la edificación contigua. Teresa había levantado la capilla de su culto, oriental arquitectura de sus peregrinaciones por la Quimera. Ia luz del día, encenizada por el constante crepúsculo de aquel horizonte ahumado, daba al silencioso pabellón una muerta claridad de templo abandonado, una misteriosa niebla de culto incomprendido e informe que esfumaba los objetos como on secular tapiz de oraciones en una tenue mancha de contusión y reliquia. Colgaban del techo grotescas é inmóviles en una exhausta impasibilidad de cabeza cortada exóticas mascarillas de Yedo —miradas oblicuas y bigotes caídos— gruesas redomas de vidrio en las que nadaban pececillos rojos como instantáneos deslumbramientos de Rubro; babuchas otomanas diminutas y nostálgicas bosquejando en un contorno de ensueño sobre la anémica pincelada del muro, la curva prolongada de una escultura de Smirma finamente tamizada por una distante vaporización de áloe é incienso.


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Dominio público
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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

Rojo Y Negro

Horacio Quiroga


Poema, Lírica, Relato


En el último rincón del pueblo, recodeada por la sombra del tamarindo; en las noches más frías del otoño, entreabre sus hojas agrisadas, la flor del último ensueño.

La tapias del cementerio, en su descarnada vestidura, han mordido el polen amarillento, y el último beso, rígido, impenetrable, surge sobre su tumba.

Caen los cielos, y por su extensa cabellera rubia, las cuerdas de mi lira han prendido en su cintura una nota silbante y fina, como el espasmo del delirio.

En el albor de mis primeras caricias, su busto palpitante se esconde entre mis brazos. Una lágrima que ha caído en el hueco de mis hombros, se ha asimilado con mi sangre.


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Dominio público
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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

Decadencia

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Entre los recuerdos que han encontrado un abrigo en el santuario luminoso de mis momentos más dulces; entre aquellos que mi alma, recogida en sí misma, ha cobijado en su seno, como madre cariñosa que reúne sus hijos para vivir de su ternura; entre los que han llorado conmigo, pobres compañeros de mis horas más lentas y fatigosas, vive la memoria de una mujer.

Triste y cansado, sin fuerzas para sostenerlos, el cerebro ha dejado escapar otros pensamientos más verdaderos, pero menos hondos, quizás. Los nervios no reflejan el mundo exterior: sus vibraciones se agotan en el vacío, perdiéndose en el silencio que mi espíritu encierra. Así descansan mis recuerdos, sin fuerzas para agitarse. Sólo uno revolotea estremecido, como si quisiera ser evocado por la palabra; pero ha perdido su forma, mezclándose con ideas y concepciones que he soñado, no pudiendo decir que dulzura corresponden á uno, y cual á otro. Mi inteligencia es incapaz de despejarlas; y, esa continua ansiedad; en ese sacudimiento prolongado que revuelve tantas sombras dormidas, se concentra mi vida entera, como si el cerebro, colmado, hubiera perdido su facultad creadora, replegándose en sí mismo.


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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

De "Algo"

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Vamos a ver: El pesimismo, esa terrible afección del sentimiento, ¿puede dominarnos, sin antes haber sentido los efectos del desengaño, del exceso, del hastío?

No lo parece a simple vista; y sin embargo, es verdad. Tengo un amigo muy joven aún, casi un niño. Un niño, y es pesimista.

¿Ha sufrido mucho?. Creo que no, en el sentido general de la palabra. Su delicadeza extrema, su sentimiento riquísimo ha sufrido con una gota que no quema, con un dolor apenas. Lee desde pequeño; y aún no tenía doce años y lloraba sobre "Los miserables", aquella última estrofa del libro, el crepúsculo de Valjean. Creo que ha nacido en una mañana de otoño y su escuela fueron los llantos de su madre y los besos de dolor al hijo póstumo Es enfermo, nervioso, hasta la neurastenia; no ríe con frecuencia.

¿Comprenderéis que a los 17 años, el amigo mío crea más en el dolor que en el placer, que dude de la ciencia, del amor?


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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

¡Es Natural!

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


Esther no me ha conocido. He pasado a su lado, temblando de emoción. Cuatro meses que no la veía, y me ha olvidado. Ya no se acuerda de mí, ella que me hizo conocer algo hermoso, yo que la quise tanto, que llegué á dudar de su existencia, ¡oh virgen de oro!

Y no me ha conocido —Allá cuando estaba muy lejos, soñé que me adoraba, pensé que pudiera no verla jamás, pensé que me despreciaba, que sus ojos mentían; pero en medio de mis luchas y cavilaciones, nunca, nunca creí que Esther no me conociera!

¿Qué puedo esperar, cuando mi dulce Esther, como la llamaba en mis momentos de ternura, ha perdido la memoria y le soy indiferente? ¡Pobre principio!


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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

Sombras

Horacio Quiroga


Poema, Lírica


¡Qué triste es el pesimismo! Yo me enternezco cuando oigo a mi amigo hablar de su porvenir, de la gloria, de las aspiraciones de una alma juvenil y creo que palidezco, porque pienso que también podría ser como él, lleno de fé y alegre, ¡sobretodo alegre! ¡Qué hermoso sería…!. Pero no puedo. La tendencia fatal de nuestro siglo me arrastra sin procurar apartarme de la corriente. Siento una especie de placer en mis sufrimientos, en mis tristezas, y aún desearía padecer más, para encontrar en el fondo de mi escepticismo una realidad que se destaque poderosa, con el tinte del dolor que nos sofoca, del gran dolor eterno. En cambio, mi amigo, optimista de corazón, se envuelve deliciosamente en las ilusiones de su espíritu creyente, y a través de una brillante etapa, de coronas y de lauros, él cree vislumbrar su porvenir lleno de gloria.

Piensa que el mundo es bueno, que el amor es dulce, que la vida es agradable y porción de cosas más que siente con firmeza y trata de hacérmelas ver con persuasiva palabra. A veces contestó que lo creo, que la humanidad me tratará con dulzura, que gozaré en el regazo de un amor sin límites, si lo creo, pero falta el corazón que lo sienta y que lo espere como una aurora delicada en el recinto entristecido de mi pobre alma que no comprende y que... que se muere sin querer luchar.


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Publicado el 14 de septiembre de 2026 por Brian.

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