Textos más vistos publicados el 27 de julio de 2026 | pág. 2

Mostrando 11 a 20 de 27 textos encontrados.


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fecha: 27-07-2026


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La Dirección En El Cine

Horacio Quiroga


Artículo


Hacia 1908, un muchachito de veintisiete años, flaco y muerto de hambre, asistía por primera vez, en Chicago, a la exhibición de un film.

Este muchacho, cuya entrada esa tarde en el salón de cine se debía a una mera casualidad, había sido ya a su tierna edad, y sucesivamente, repórter, actor, dependiente de tienda, boy de golf, aprendiz de bombero, corista, peón de cuadrilla, hachero, aprendiz de fundidor, ensayista, poeta. En el momento en que lo presentamos no le quedaba al muchacho un centavo en los bolsillos ni una sola esperanza en el alma. Si alguien se ha sentido alguna vez total y definitivamente fracasado, era ese muchacho. Llamábase David Wark Griffith.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Teatro

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


En el terreno dramático, las pasiones sociales, con su red de esfuerzos, intrigas y heroísmos ocupan un lugar prominente en la escena. Se ha tratado de imbuir en la mente del espectador la verdad de una ficción. Se transporta al teatro, concisamente detallada, una ilíada cualquiera, nacida y cantada en la sociedad, una odisea de contrastes, de ternura y de voluntades El drama que anoche ha representado la Compañía del Sr. Cordero va directamente dirigido a la pasión religiosa. El tema es el primer acto del Cristianismo, y desfilan por él las alocuciones, la sentencia y la crucifixión de Jesucristo.

Apenas levantado el telón, una sentida y bíblica nostalgia comienza a apoderarse del espíritu. La visión de una vestidura patriarcal, arrancada a veinte siglos; los muros de Jerusalén, bosquejada a lo lejos despiertan un vago aroma de paraíso perdido, de gloria desterrada, sobre la que se cierne el recuerdo de la ciudad predestinada y fatal, llena de martirios y de aventuras religiosas.

Sobre el conjunto de apóstoles, soldados e ilusionistas, sobresale la figura de Jesús, abstracta y misteriosa como un ideal.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Teatro II

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


El jueves se ha estrenado en Larrañaga la compañía que dirige el Sr. Martini, prestidigitador e ilusionista de notabilidad verdadera.

Posee, sobre todo, una cualidad que los demás profesores de ciencias ocultas no hallan en sus espíritus: es original.

Habla con desenvoltura, naturalmente, casi olvidándose de sí mismo, y no excita los nervios de los espectadores con las rituales frases de charlatanismo e insuficiencia. Habla y dice algo. Sus discursos pueden extractarse.

Por otro lado, trabaja con suma limpieza, y encuentra —si no nuevos experimentos— nuevas combinaciones, al menos.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Teatro Y Cine I

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


Cuando surgió el cine, no se vio en él más que una simple modificación o sucedáneo de la escena teatral. Y se tuvo la certeza de que jamás se apartaría de las normas artísticas creadas y estilizadas por el teatro.

Las primeras proyecciones fueron, en efecto, un simple remedio de las representaciones teatrales: breves situaciones de conflicto, historietas dramáticas con personajes de otras épocas, todo ello sobre un fondo fuertemente sentimental. Por rápido que fuera el acto que nos ofrecía la pantalla, había ya en él, aunque informes, los elementos totales de un drama. Faltaban entonces las leyendas. Aquellos episodios participaban de la pantomima, cuya identidad con el cine, mudo por esencia, fue para los hombres de la época un dogma del que jamás podría apartarse la pantalla; y en mínima escala del teatro, cuya palabra y expresión enfática no se atrevía aún a adoptar.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Teatro Y Cine II

Horacio Quiroga


Artículo, Crónica


El cine, pues, ha aportado a la representación un elemento, tras cuya simulación el teatro se ha debatido desesperadamente hasta hoy. Este elemento es la verdad del escenario. La presentación de una casa de sólidas y reales paredes, cuando de un interior se trata; de un jardín o una perspectiva de montaña, si así lo exige el drama, de un barco, de una fábrica, de un cementerio o una tempestad, si en tal ambiente deben moverse los personajes; todas estas cosas y fenómenos reales, vistos, tocados, habitados y sentidos con una dosis mínima de ilusión, constituyen la fuerza exclusiva que ha llevado al cine al primer plan entre los espectadores de arte.

Ni la modicidad de los precios ni la tremenda mediocridad de las cintas explican el afán febril con que se vive a las puertas de las salas. La razón exclusiva radica en la impresión de realidad sin engaño, de vida conocida y tal cual, que halaga igualmente a los niños, a los adultos y a los ancianos.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Teatro Y Cine III

Horacio Quiroga


Artículo


El cine posee, como característica de nacimiento, su orfandad. Nació desprovisto de todo afecto, y no lo ha sentido sobre sí durante el transcurso de su breve y grotesca infancia. Queremos referirnos aquí al cariño de la clase llamada intelectual. Aún hoy perdura oculta en ella este aristocrático desdén por el patito feo. Y si bien en los actuales momentos dicha clase intelectual parece haber descubierto la existencia del cine y bate palmas en su honor, estamos dispuestos a creer que su ignorancia del cine persiste, y que su protección al nuevo arte es una simple actitud de snobs.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Al Margen De La Pintura

Horacio Quiroga


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El título que antecede nada tiene de ofensivo. Expresa exactamente la posición en que se coloca este autor con sus trabajos, tan distantes de la pintura clásica, como las presentes líneas de la crítica de arte.

Xul Solar no cree, sin duda, que la finalidad de la pintura sea —en el por lo menos— representar la realidad del mundo visible. Busca otro destino para su arte, y sospecha hallarla en sus obras. Perfecto. Es un modo de sentir, que incumbe únicamente a su responsabilidad de creador.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

El Arte Salvaje

Horacio Quiroga


Artículo


El primer hombre que, descontento de la forma insípida del cacharro en que bebía, quiso embellecerlo, creó una obra de arte. Con seguridad aquel nuevo cacharro no tenía nada de lo que miles o millones de años después conceptuamos artístico: el salvaje remedaba lo que veía: hombre, animal, planta. Remedo inmensamente tosco, pero que encerraba una virtud extraordinaria como obra de arte: respondía dicha obra, exactamente, a la concepción que de lo bello nacía en el espeso cráneo primitivo. Daba el salvaje, en ese esfuerzo de alma rudimentaria, cuanto había en él. No tenía la menor idea de que lo que él estaba haciendo pudiera no ser bello, pues no conocía otro modo de embellecer.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

El Cine Nacional

Horacio Quiroga


Artículo


Cuando el cine alemán, el francés y el italiano comienzan apenas a reponerse de la desviación teatral sufrida en sus comienzos; mientras el cine ruso progresa a grandes pasos aún infantiles, y el español se halla todavía en pañales, no es de extrañar que el cine nacional, sin la vasta experiencia del norteamericano y sin la tradición escénica de los países europeos, se halle, menos aún que en pañales, en el limbo de las gestaciones que aún no han alumbrado.

Creemos que superan de algunos centenares los filmes dramáticos que el cine nacional ha pasado en la pantalla. De esta enorme cantidad, sólo una mitad de cintas se han estrenado en los grandes cines de la capital. De esta mitad ofrecida al público especialista del centro, apenas se recuerdan seis u ocho. De ninguna de estas seis u ocho ha quedado memoria de una cabal obra cinematográfica.

Y las razones por las cuales, a pesar de los cientos de cintas prematuras, el cine nacional no ha alumbrado aún, deben buscarse en el desdén sistemático con que entre nosotros se han considerado los dos factores capitales de la realización cinematográfica: el autor y el director.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

Escuela Normal De Cinematógrafo

Horacio Quiroga


Artículo


Cuando en 1917 prestaba yo fe suficiente en la trascendencia y vitalidad del arte cinematográfico para dedicarle las primeras crónicas que sobre él se hayan escrito en el país, estaba lejos entonces de creer que catorce años más tarde debía volver a tomar la pluma para escribir un responso sobre su tumba. Es un hecho concreto que al adquirir palabra el cinematógrafo, como arte, ha muerto. Sírvennos en su lugar un híbrido espectáculo teatral con más elementos de opereta y variedades de music-hall que los que él mismo debió vencer en sus comienzos para salir a luz.

Pasemos. En memoria de una muerte ilustre y en celebración de las actividades cinematográficas que agitan hoy al país, voy a recordar la creación de la primera gran escuela de cinematógrafo que haya abierto su cátedra entre nosotros. Si mi actuación en ella fue muy viva, temo que la memoria no me sea fiel en el grado preciso. Lo que pueda recordar, sin embargo, tal vez alcance a dar una impresión bastante fiel de aquella fantástica escuela.


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Publicado el 27 de julio de 2026 por Brian.

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