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Odio Desde la Otra Vida

Roberto Arlt


Cuento


Fernando sentía la incomodidad de la mirada del árabe, que, sentado a sus espaldas a una mesa de esterilla en el otro extremo de la terraza, no apartaba posiblemente la mirada de su nuca. Sin poderse contener se levantó, y, a riesgo de pasar por un demente a los ojos del otro, se detuvo frente a la mesa del marroquí y le dijo:

—Yo no le conozco a usted. ¿Por qué me está mirando?

El árabe se puso de pie y, después de saludarlo ritualmente, le dijo:

—Señor, usted perdonará. Me he especializado en ciencias ocultas y soy un hombre sumamente sensible. Cuando yo estaba mirándole a la espalda, era que estaba viendo sobre su cabeza una gran nube roja. Era el Crimen. Usted en esos momentos estaba pensando en matar a su novia.

Lo que decía el desconocido era cierto. Fernando había estado pensando en matar a su novia. El moro vio cómo el asombro se pintaba en el rostro de Fernando y le dijo:

—Siéntese. Me sentiré muy orgulloso de su compañía durante mucho tiempo.

Fernando se dejó caer melancólicamente en el sillón esterillado. Desde el bar de la terraza se distinguían, casi a sus pies, las murallas almenadas de la vieja dominación portuguesa; más allá de las almenas el espejo azul de agua de la bahía se extendía hasta el horizonte verdoso. Un transatlántico salía hacia Gibraltar por la calle de boyas, mientras que una voz morisca, lenta, acompañándose de un instrumento de cuerda, gañía una melodía sumamente triste y voluptuosa. Fernando sintió que un desaliento tremendo llovía sobre su corazón. A su lado, el caballero árabe, de gran turbante, finísima túnica y modales de señorita, reiteró:

—Estaba precisamente sobre su cabeza. Una nube roja de fatalidad. Luego, semejante a una flor venenosa, surgió la cabeza de su novia. Y yo vi repetidamente que usted pensaba matarla.


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Dominio público
8 págs. / 14 minutos / 275 visitas.

Publicado el 18 de abril de 2020 por Edu Robsy.

La Charca

José Fernández Bremón


Cuento


I

El agua de la charca, caldeada por el sol, estaba deliciosa, y ranas y pececillos tomaban un baño de placer. Los caballitos del diablo patinaban sobre la superficie sin mojarse, y las avispas alargaban la trompa para beber, posando sus zancas en los guijarros de la orilla. Una vegetación verdosa formaba islas flotantes en aquella agua tranquila, rodeada de playas arenosas, de piedras en acantilado o de juncos y hierbajos. Era un mar en miniatura, cuyo espejo reflejaba el tronco y la copa de un peral, y los caprichosos dibujos de una zarzamora. Millares de insectos rebullían alegremente tomando el sol, sin obligaciones ni cuidados, o se refrescaban en la humedad y reposaban a la sombra de las hojas. Sólo las hormigas trabajaban a lo lejos, dirigidas por sus jefes, en correcta formación, y algunos gusanillos se divertían en verlas desfilar como nuestros muchachos cuando pasa un regimiento.

Era la hora de más calor de un día canicular, y se apeaban de los perros, cabras y otros animales que pasaban a lo largo toda clase de insectos, cuando de la panza de un gato que se estaba lamiendo al sol saltaron a la arena cuatro pulgas, una de ellas jamona y bien cuidada, y las otras pequeñas y deslucidas, pero retozonas y traviesas.

—¡Quietas, niñas! —decía la mamá—: no deis esos brincos, que vais a extraviaros; considerad que sois tres señoritas y que os observan los que veranean en la playa. Van a creer que os habéis criado al aire libre, cuando sólo os he dejado asomaros a la naricita del gato.

Pero las pulguitas, en vez de seguir consejos tan prudentes, daban saltos prodigiosos, asombradas de su elasticidad y ligereza, no reparando si caían en la cabeza de un gorgojo o en el duro coselete de algún escarabajo.

—¿Son de usted esas negritas que están dando tanto escándalo? —dijo un ciempiés a la pulga gordinflona.

—Se han criado conmigo por lo menos.


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Dominio público
8 págs. / 14 minutos / 19 visitas.

Publicado el 1 de agosto de 2024 por Edu Robsy.

La Doble Trampa Mortal

Roberto Arlt


Cuento


He aquí el asunto, teniente Ferrain: usted tendrá que matar a una mujer bonita.

El rostro del otro permaneció impasible. Sus ojos desteñidos, a través de las vidrieras, miraban el tráfico que subía por el bulevar Grenelle hacia el bulevar Garibaldi. Eran las cinco de la tarde, y ya las luces comenzaban a encenderse en los escaparates. El jefe del Servicio de Contraespionaje observó el ceniciento perfil de Ferrain, y prosiguió:

—Consuélese, teniente. Usted no tendrá que matar a la señorita Estela con sus propias manos. Será ella quien se matará. Usted será el testigo, nada más.

Ferrain comenzó a cargar su pipa y fijó la mirada en el señor Demetriades. Se preguntaba cómo aquel hombre había llegado hasta tal cargo. El jefe del servicio, cráneo amarillo a lo bola de manteca, nariz en caballete, se enfundaba en un traje rabiosamente nuevo. Visto en la calle, podía pasar por un funcionario rutinario y estúpido. Sin embargo, estaba allí, de pie, frente al mapa de África, colgado a sus espaldas, y perorando como un catedrático:

—Posiblemente, usted Ferrain, experimente piedad por el destino cruel a que está condenada la señorita Estela; pero créame, ella no le importaría de usted si se encontrara en la obligación de suprimirlo. Estela le mataría a usted sin el más mínimo escrúpulo de conciencia. No tenga lástima jamás de ninguna mujer. Cuando alguna se le cruce en el camino, aplástele la cabeza sin misericordia, como a una serpiente. Verá usted: el corazón se le quedará contento y la sangre dulce.

El teniente Ferrain terminó de cargar su pipa. Interrogó:

—¿Qué es lo que ha hecho la señorita Estela?


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Dominio público
8 págs. / 14 minutos / 193 visitas.

Publicado el 10 de noviembre de 2019 por Edu Robsy.

Hoy es Siempre

Arturo Robsy


Cuento


Yo soy el único que tiene el mérito. Sólo yo hice las cosas, así que mi nombre tiene que pasar a la historia y quedarse allí hasta que el mundo reviente del todo, que no será pasado mañana. Y gracias a mí. Así que procuren escribir bien mi nombre: Agapito. A-ga-pi-to.

No me haga preguntas. Deje que lo explique a mi aire, que todos se enterarán igual, así que no intente presumir a mi costa, locutor. Le diré, por ejemplo, si sabe que la gente es tonta. Pues lo es. Sin duda, sin duda.

La gente no mira, ¿sabe usted? La gente corretea por la calle con la cabeza llena de sus asuntos, y no se fija. Pregunte usted a alguien si se acaba de cruzar con un hombre o con una mujer y verá. No se fija nadie. Nadie mira, pero todos se quejan de no ver la luz. Todos dicen que están desorientados, que no saben dónde está la verdad ni dónde la felicidad, pero no miran. Al menos no miran hacia el mundo, sino hacia el televisor y los escaparates. Y así nos va.

Hace falta un tipo especial de persona. Sí, claro: soy un pardo, yo. ¿cree que por eso ando de aquí para allá sin preocupaciones? No. Lo que sucede es que yo veo las cosas. Un hombre que no ve, pero que no es ciego, no es otra cosa que un estúpido, y usted tómeselo como prefiera.

En cambio, yo soy un poeta. Miro las nubes y les busco formas caprichosas, exactamente igual que hacen los niños, y, por supuesto, se las encuentro. Al andar procuro no "pisar raya", y a veces cojo mariquitas por el placer de verlas andar tan tranquilas por mis manos, hasta que aciertan a subir por un dedo y levantan el vuelo.

Ya sé que hay otros poetas que hacen versos, pero son puros disfraces los versos. Siendo un poeta auténtico, ¿para qué ser otra cosa? ¿Qué falta hace? Si yo hiciera un verso me perdería el suspiro del tiempo, la única luz de ése instante, el sueño perfecto de ser la cosa misma que sientes.


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8 págs. / 14 minutos / 85 visitas.

Publicado el 9 de abril de 2017 por Edu Robsy.

EL CISNE TRAVIESO

El Cisne Travieso - Anónimo


El Cisne, Travieso, Rojo, Anónimo, cuento infantil



El Cisne Travieso llamado Rojo

Había una vez un cisne travieso llamado Rojo, que vivía en un lago con su familia. Rojo era diferente a los demás cisnes, ya que su plumaje era de un hermoso color rojo intenso, mientras que los demás eran blancos.

Rojo era muy curioso y le encantaba explorar el mundo que lo rodeaba. Cada vez que su mamá se distraía, él se escapaba a pasear por los alrededores del lago. Le gustaba sentir el viento en sus plumas y el sol en su espalda.

Un día, mientras su mamá estaba ocupada buscando comida, Rojo vio su oportunidad y se escapó. Caminó por el bosque, descubriendo nuevos lugares y haciendo amigos con los demás animales.

Pero, como todo travieso, Rojo pronto se dio cuenta de que se había perdido. No sabía cómo regresar al lago y comenzó a sentir miedo. Justo cuando estaba a punto de llorar, escuchó una voz suave que le decía: "¿Qué haces aquí todo solo, pequeño cisne?"

Era una sabia tortuga que vivía en el bosque. Rojo le explicó su situación y la tortuga le ofreció su ayuda. Juntos, regresaron al lago, donde la mamá de Rojo lo estaba buscando desesperadamente.

Al ver a su hijo sano y salvo, la mamá del cisne se sintió aliviada y un poco enojada. "Rojo, nunca te escapes sin decirme", le dijo. "Pero mamá, ¡fue tan divertido!", respondió Rojo con una sonrisa traviesa.

A partir de ese día, Rojo siguió siendo travieso, pero aprendió a ser más cuidadoso y a siempre decirle a su mamá dónde iba. Y la mamá del cisne aprendió a confiar en su hijo y a dejarlo explorar el mundo, siempre que fuera con precaución.


Después de su aventura con la tortuga, Rojo se convirtió en una leyenda entre los demás animales del lago. Todos hablaban del cisne travieso que se había escapado y había regresado con una nueva amiga.

Un día, mientras su mamá estaba durmiendo, Rojo decidió escaparse de nuevo. Esta vez, se dirigió hacia el río que fluía desde el lago.


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8 págs. / 14 minutos / 77 visitas.

Publicado el 25 de julio de 2024 por Diodelith .

El Hombre del Alfanje

Alejandro Dumas


Cuento


En Ferdj'Ouah vive un Jeque llamado Bou Akas ben Achour. Es uno de los nombres más antiguos de la región y puede encontrársele en la historia de las dinastías árabes y bereberes de Ibu Khaldoun.

Bou Akas tiene cuarenta y nueve años de edad. Viste a la usanza de los cabilas, esto es, una gandoura de lana ceñida por un cinturón de cuero y ajustada a la cabeza por un fino cordón. Lleva un par de pistolas en el tahalí, en el lado izquierdo usa la flissa de los cabilas y colgando del cuello un pequeño alfanje negro. Ante él camina el negro portaespadas y a su lado va un enorme podenco.

Cuando una tribu vecina a cualquiera de las doce que él gobierna le inflige alguna pérdida, no se toma el trabajo de lanzarse contra ella. Se contenta con enviar al negro a la ciudad principal para exhibir el arma de Bou Akas y la injuria es inmediatamente reparada.

Tiene a su disposición dos o tres tolbas que leen el Corán al pueblo. Todas las personas que pasan por su casa en peregrinación a la Meca reciben tres francos, permaneciendo en Ferdj'Ouah por cuenta del Jeque durante el tiempo que deseen. Pero si por ventura Bou Akas descubre que hospedó a un falso peregrino, ordena en seguida a sus emisarios que lo sigan, lo detengan donde quiera que lo encuentren, y que allí mismo le apliquen veinte bastonazos en las plantas de los pies.

Bou Akas a veces alimenta a trescientas personas y en lugar de participar del banquete, camina por entre los comensales con una vara en la mano, dirigiendo a los criados. Después, caso de que haya sobrado algo, come, pero siempre el último.


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8 págs. / 14 minutos / 124 visitas.

Publicado el 23 de junio de 2016 por Edu Robsy.

Educación holista, una visión de amor universal

Fundación Internacional para la Educación Holista


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


La educación Holista fue creada por el Dr. Ramón Gallegos, es el autor a nivel mundial que mas ha escrito y publicado sobre el tema, 25 libros. La educación holista es esta corriente que se está presentando en esta nueva etapa de educación, donde la manera de ver la educación, a los estudiantes, a los maestros y a la sociedad en la que se desarrolla un ambiente educativo, estaban divorciadas todas ellas.

Así pues me parece que el objetivo de la Educación Holista es: Educar humanos integrales ocupados en el bienestar de la humanidad vista como familia, humanos que conviven en fraternidad con el universo total, con todo aquello que le rodea.

Es nuestra tarea comenzar a cambiar uno mismo para contagiar a los demás de esta educación, es prepararse en la actualidad con visión hacia el futuro, con visión hacia lo que se avecina en varios ámbitos, porque la educación es la base de la sociedad, si educamos holistamente, en unos años la sociedad estará como la soñamos, será compasiva, fraternas y una sola familia.

Pero para irnos educando nosotros como educadores Holistas, es necesario comenzar por la indagación Holista, que es integrar lo fragmentado, tanto en conocimiento como en la sociedad, en esto yo personalmente diría que esto es ver a los alumnos, no sólo como ese cuenco a llenar de información, sino que es un humano que requiere atención en diferentes sentidos; emocional, afectivo, de conocimiento y de reconocimiento. Para esto es necesario el surgimiento de una conciencia Holista, y solo los educadores podemos generar esta conciencia comenzando por uno mismo.


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8 págs. / 14 minutos / 82 visitas.

Publicado el 9 de agosto de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

El Tributo del Éxito

O. Henry


Cuento


Hastings Beauchamp Morley iba paseando lenta y apaciblemente por Union Square con una mirada de compasión dirigida a los cientos de personas que se encontraban reclinadas en los bancos del parque. Formaban una colección variopinta: los hombres, con rostro estólido, animal y sin afeitar; las mujeres, inquietas y cohibidas, cruzando y descruzando los pies que les colgaban a cuatro pulgadas de distancia de la gravilla.

Si yo fuese el señor Carnegie o el señor Rockefeller me metería unos cuantos millones en el bolsillo interior y convocaría a todos los guardias del parque (a la vuelta de la esquina, si fuese preciso), y ordenaría que se pusieran bancos en todos los parques del mundo, lo suficientemente bajos para que las mujeres pudiesen sentarse apoyando los pies en el suelo. Una vez hecho esto, tal vez me dedicase a abastecer de bibliotecas las ciudades que quisieran pagar por ello, o a construir sanatorios para profesores chiflados, y llamarlos luego universidades, si así me placía.

Las asociaciones en defensa de los derechos de la mujer llevan muchos años luchando por conseguir la igualdad con el hombre. ¿Y con qué resultado? Cuando se sientan en un banco se ven obligadas a entrelazar los tobillos y a girar incómodamente sus más altos tacones franceses, exentos de todo apoyo terrenal. Señoras, no empiecen la casa por el tejado. Pongan primero los pies en el suelo y luego elévense a las teorías sobre la igualdad mental.

Hastings Beauchamp Morley iba pulcra y cuidadosamente vestido, lo cual se debía a un instinto innato del que le habían dotado su cuna y educación. No nos está permitido mirar el pecho de un hombre más allá de su pechera de almidón; así que lo único que nos queda es observar sus andares y su conversación.


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8 págs. / 14 minutos / 67 visitas.

Publicado el 20 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.

Inteligencia espiritual y educación holista

Fundación Ramón Gallegos


Ramón Gallegos, educación holista, inteligencia espiritual


El concepto de inteligencia se ha ido transformando a través del tiempo. El Dr. Ramón Gallegos en su libro Inteligencia Espiritual (2007), reconoce tres grandes momentos de desarrollo:

-     El primero es la visión uniforme de la inteligencia que surge a principio de 1900 (siglo xx) cuando Alfred Binet elaboró el test de la inteligencia, para medir el desempeño académico de los niños de Paris, conocido también como coeficiente intelectual (CI), este concepto nació bajo una visión dominante en la época, la visión científica industrial. Esta visión unidimensional valora solo algunos aspectos de la conciencia, básicamente la racionalidad instrumental. En esta época la cultura humana estaba  cimentada firmemente en el desarrollo de fábricas, la industrial y la tecnología por la que el concepto era compatible con las metas sociales. Llamaban inteligente al que era eficaz en el manejo de las máquinas y la tecnología. Este tipo de inteligencia fue relacionada básicamente con dos capacidades humanas: la lógico-matemático  y la verbal, a raíz de esto  nacieron otras investigaciones como la de Piaget el cual estudio el desarrollo del pensamiento lógico - matemático exclusivamente. El modelo educativo fue estandarizado centrado en el entrenamiento de la memoria, un currículo cerrado y predeterminado, orientado exclusivamente al pensamiento técnico y académico.


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8 págs. / 14 minutos / 30 visitas.

Publicado el 16 de julio de 2019 por Fundación Ramón Gallegos.

La Mariscadora

Baldomero Lillo


Cuento


Sentada en la mullida arena y mientras el pequeño acallaba el hambre chupando ávido el robusto seno, Cipriana con los ojos húmedos y brillantes por la excitación de la marcha abarcó de una ojeada la líquida llanura del mar.

Por algunos instantes olvidó la penosa travesía de los arenales ante el mágico panorama que se desenvolvía ante su vista. Las aguas, en las que se reflejaba la celeste bóveda, eran de un azul profundo. La tranquilidad del aire y la quietud de la bajamar daban al océano la apariencia de un vasto estanque diáfano e inmóvil. Ni una ola ni una arruga sobre su terso cristal. Allá en el fondo, en la línea del horizonte, el velamen de un barco interrumpía apenas la soledad augusta de las calladas ondas.


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8 págs. / 14 minutos / 444 visitas.

Publicado el 29 de septiembre de 2016 por Edu Robsy.

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