50 Haikus I
Francisco A. Baldarena
Selección de haikus
Creative Commons
1 pág. / 1 minuto / 863 visitas.
Publicado el 12 de julio de 2022 por Francisco A. Baldarena .
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Publicado el 12 de julio de 2022 por Francisco A. Baldarena .
Las personas no sabemos de lo que somos capaces, hasta que llega el momento de la verdad, tal vez el odio y el rencor nos revuelve las entrañas y nos encontramos en la obligación o necesidad de conocernos a nosotros mismos.
La vida de nuestra protagonista era apacible y prometedora, hasta que inesperadamente se truncó y dio paso al infierno. Lo que sintió solo ella lo sabe, pero espero plasmarlo en este relato, como también espero hacer saber a las personas que lo lean, lo crueles, astutas y calculadoras que podemos llegar a ser; sobre todo cuando las entrañas hierven de rabia y dolor, se retuercen de odio y la sinrazón solo encuentra un camino desesperado.
Espero que esta novela no sirva de escusa para cometer desmanes o atrocidades, aunque la ley terrenal y el perdón no siempre pueden curar las heridas, producidas por la pérdida de los seres queridos, como ocurre con nuestra protagonista.
En muchas ocasiones la hipocresía y la envidia, dejan huellas y cicatrices, imposibles de superar con cirugía o buenas palabras.
Sigan a nuestra protagonista y espero que disfruten de la lectura. Pero sobre todo desearía que se pusieran en su piel y se juzgaran a sí mismos.
El autor
Una fuerte tormenta descargaba sobre Madrid, mientras Daniela comía en casa de tía Agueda, como había hecho en otras ocasiones, en compañía de Marco su hijo; cuando terminaron, recogió los platos y los dejó en la cocina, al cuidado y limpieza de Marco.
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118 págs. / 3 horas, 26 minutos / 121 visitas.
Publicado el 11 de julio de 2022 por Manuel Martinez Sanchis.
Una vez revisados los textos escritos en el 89, y tentado con la fecha inversa que vivimos, 98, se hace esta segunda edición de El desafío español y la Política de mercado. Lo peor y más descorazonador es que en diez años siguen siendo actuales estos textos, escritos en pleno apogeo del Psoe y reimpresos bajo el poder de la derecha.
La Constitución de 1812, entre afrancesada y masónica, fue el paso previo y necesario para la desintegración política del Imperio Español e inauguró estos últimos 175 años de miedo a España. No fue casual, sino revelador, que mientras el pueblo combatía por la independencia, sus políticos de río revuelto le sometieran a ideas y planes extranjeros.
Aquella Constitución, sin embargo, enumeraba los territorios sobre los que España ejercía soberanía. La del Setenta y Ocho, no. Y tampoco esto debe de ser casual dado que, tras ser promulgada, ha pasado a debatirse la integridad de nuestra última unidad política, seriamente amenazada por los separatistas catalanes y vascos y por el gobierno que, en contra de la constitución, no acierta a tomar medidas que dificulten el progreso de estos nacionalismos decimonónicos.
En ninguna parte de nuestra actual Constitución se afirma que Cataluña, Vascongadas o cualquier otro lugar -Baleares, Canarias...- sean España, de manera que un Tribunal Constitucional títere podría quizá legalizar cualquier independencia.
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74 págs. / 2 horas, 9 minutos / 111 visitas.
Publicado el 10 de julio de 2022 por Edu Robsy.
Esta es una breve antología de romances sobre nuestros sentimientos de siempre cuando consideramos España, la Vida y la Muerte.
¿Quiénes son esos muchachos
que son soldados y estatuas,
que cuando los miro pienso
en la libertad de España?
¿Quienes son esos muchachos,
azules de cielo y agua,
que miran como no miran
no siquiera las estatuas?
Vienen de lejos y lejos
van volando con sus alas;
amigos del sol y el viento,
miran, sonríen y avanzan.
Hierro llevan en el gesto
y en la bandera una garra.
Algo que no es de este mundo,
algo que no usa palabras,
les empuja, les arrulla,
les ilusiona y les lava.
El agua de lluvia limpia,
el agua de lluvia clara,
les roza los pensamientos.
Y la luz de la mañana,
como un pájaro secreto,
anida en sus frentes altas.
¿Quiénes son esos soldados,
que son soldados y estatuas
y sonríen sin sonrisa
y aun sin palabras nos hablan?
No necesitan hablar;
no necesitan ya nada:
Son algo más que soldados:
Son la semilla de España.
Como la mies que madura,
aguardando ya la siega,
se ponen en pie los hombres
de nuestra Falange eterna.
Como el árbol que se crece,
como el sol que se levanta
y como se hinchan las velas
marcharán mis camaradas.
Una voz corre los campos,
un viento azul que los rasga,
una bandera que grita,
una promesa que arrastra;
los hombres, al escucharla,
son semillas en el aire,
luces corriendo distancias,
manos que todo lo juntan,
gestos que a todos nos atan.
Como sonrisas perfectas
a la boca suben almas
y a los ojos ilusiones
y voces a las gargantas.
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13 págs. / 23 minutos / 118 visitas.
Publicado el 10 de julio de 2022 por Edu Robsy.
—Buenos días ¿Cuánto le pongo?
—Con treinta euros será más que suficiente, posiblemente tarde en volver a usar el coche ¿puede decirme por donde puedo ir al ambulatorio?
—¿Es usted el nuevo doctor?
—Sí, así es, me llamo Carlos, Carlos del olmo.
—Le están esperando; don Zacarías ya hace un mes que se Jubiló y don Germán no se termina el trabajo. Mire usted, pase la iglesia y al llegar a la segunda bocacalle tuerza a la derecha y la primera a la izquierda es la paralela a la carretera.
—¿La carretera sigue por el centro del pueblo?
—No termina a la entrada y sigue la calle mayor, pero solemos llamarla la calle de la carretera.
Carlos subió al vehículo y se dirigió a la entrada del pueblo, a unos escasos cien metros de la estación de servicio. Siguió las explicaciones del empleado de la estación y no tardó mucho tiempo en ver un edificio con la fachada blanca; sobre la puerta junto a una cruz verde pintada en la pared había una placa donde se podía leer.
ASISTENCIA SANITARIA DE SAN RAFAEL DEL MONTE.
Carlos observó la pequeña plaza que había en la esquina a la
derecha, solo cuatro árboles y dos bancos, pero lo suficiente para
aparcar el coche a la sombra. Abandonó el vehículo en ella y se dirigió
al ambulatorio. Entró y se encontró en la sala de espera, una señora de
aparentemente unos cuarenta y cinco años estaba sentada tras una mesa
con la bata blanca. Carlos miró las dos personas sentadas frente a ella.
—Por favor señora ¿solo le quedan estos dos pacientes?
—Sí ¿Qué desea?
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111 págs. / 3 horas, 15 minutos / 125 visitas.
Publicado el 8 de julio de 2022 por Manuel Martinez Sanchis.
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1 pág. / 1 minuto / 157 visitas.
Publicado el 2 de julio de 2022 por Francisco A. Baldarena .
Leer / Descargar texto 'Métodos Formales, Ingeniería de Requisitos y Pruebas del Software'
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1 pág. / 1 minuto / 38 visitas.
Publicado el 2 de julio de 2022 por Editorial Instituto Antioqueño de Investigación.
Leer / Descargar texto 'Actividad física desde la promoción y prevención en Fisioterapia'
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Publicado el 2 de julio de 2022 por Editorial Instituto Antioqueño de Investigación.
Hasta hace veinte años, más o menos, a los muchachos ecuatorianos se les enseñaba en las aulas elementales que el territorio de la República afectaba la forma de un abanico, cuyo vértice se enclavaba en la joroba de la frontera occidental del Brasil, mientras que su arco máximo se desplegaba sobre el océano Pacífico. Ahora que hemos perdido nuestro contacto brasileño, siquiera de hecho, ignoramos con qué otro adminículo le encontrarán semejanza a la heredad nacional los geógrafos escolares; pero, según la comparación referida, el Ecuador habría constituido como una cuña entre Colombia y Perú.
Virtualmente, los individuos de esta generación confrontamos una suerte de desorientación en materia limítrofe. Antes, respecto del Ecuador estaba Colombia al norte, Perú al sur y Brasil al este. Hoy ocurre que también hay Colombia por el meridión y Perú por el septentrión (?); precisamente, la cuestión de Leticia se planteó en tierras que un ciudadano del 900 no habría vacilado en sostener que pertenecían irrefragablemente a la República.
Aparte de las disensiones ocasionadas por la fijación de la línea estrictamente sureña, el problema fronterizo incide toda la parte sudeste del Ecuador, es decir, aquella que lo capacitaría, en derecho, para el condominio amazónico.
Obvia exponer las consecuencias derivadas de esta situación anómala en todos los órdenes. Baste con señalar que ella es uno de los obstáculos para la formación de una verdadera y propia conciencia totalitaria de la economía nacional que imprima rumbos firmes y cargue de sentido preciso a las profundas actividades vitales. A propósito, tómese en cuenta tan sólo el dato de que lo disputado abarca como 350 000 kilómetros cuadrados de los 700 000 kilómetros cuadrados que el Ecuador cree su patrimonio.
Como quiera que sea, el país se divide, de este a oeste, en tres regiones.
Dominio público
40 págs. / 1 hora, 10 minutos / 2.114 visitas.
Publicado el 30 de junio de 2022 por Edu Robsy.
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1 pág. / 1 minuto / 228 visitas.
Publicado el 30 de junio de 2022 por Francisco A. Baldarena .