Texto: Sónnica la Cortesana
de Vicente Blasco Ibáñez


Novela


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Sónnica la Cortesana

Novela que transcurre durante el sitio de Sagunto

La trama se desarrolla durante los años 219 y 218 a. C., y tiene como fondo el sitio de Sagunto por los cartigeneses bajo el mando de Aníbal.

El griego Acteón llega a la ciudad de Sagunto poco antes del sitio de la ciudad por parte de los cartagineses. En la ciudad se enamora y entabla una relación con Sónnica, a la que todos llaman «la cortesana» o «la rica», también de origen griego. Poco más tarde Acteón se verá implicado en la defensa de la ciudad ante el ataque de los cartagineses y deberá ir a Roma a pedir auxilio, antes de la caída final de la ciudad.


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Fragmento de Sónnica la Cortesana

En el centro de la plaza agitábase la multitud comprando y discutiendo, adornada de mil colores y hablando diversas lenguas. Pasaban las virtuosas ciudadanas vestidas de blanco, seguidas de esclavos que encerraban en sacos de red las provisiones para la semana; los griegos, con larga clámide de color de azafrán, lo curioseaban todo, discutiendo largamente antes de hacer una compra insignificante; los ciudadanos saguntinos, iberos que habían perdido su primitiva rudeza a consecuencia de infinitos cruzamientos, imitaban en sus vestiduras y actitudes el aspecto de los romanos, que eran por el momento el pueblo más estimado; y confundidos con estas gentes pasaban los indígenas del interior, barbudos, morenos, de luengas melenas, atraídos por el mercado, a pesar de la repugnancia que les inspiraba la ciudad, y especialmente los griegos, a causa de sus refinamientos y riquezas.

Algunos celtíberos, jefes de las tribus más próximas a Sagunto,.permanecían en medio de la plaza a caballo, sin soltar la lanza ni el escudo tejido de nervios de toro, cubiertos con el yelmo de triple cresta y la coraza hechos de cuero, como si estuvieran en terreno enemigo y temiesen una asechanza. Sus mujeres, mientras tanto, ágiles, tostadas y varoniles, iban de un puesto a otro del mercado, agitando al andar su vestidura amplia bordada de flores de colores vivos, o se detenían con admiración infantil ante la mesa de algún griego que vendía granos de cristal, collares, y baratijas de bronce cinceladas groseramente.


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271 págs. / 7 horas, 55 minutos.
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Publicado el 7 de febrero de 2018 por Edu Robsy.


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