Texto: Catalina
de Villiers de L'Isle Adam


Cuento


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Catalina

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Edición física


Fragmento de Catalina

—¿No es al señor Gérard de Villebreuse al que tengo el honor de hablar? —pregunté.

Apenas tuve tiempo de terminar. Con la efusión cordial que se intercambia de ordinario entre compatriotas que se encuentran en suelo extraño, me había tomado las dos manos.

—¿Tú? —exclamó— ¿Cómo? ¿Qué haces aquí, en España?

En dos palabras lo puse al corriente de mi inocente escapada. Y tomados del brazo, nos alejamos charlando como dos viejos amigos que se encuentran.

—Yo estoy aquí desde hace tres días —me dijo—. Llego después de haberle dado la vuelta al mundo varias veces, y ahora concretamente de las Guayanas. Traigo para el Museo zoológico de Madrid colecciones de pájaros mosca, semejantes a pequeñas piedras preciosas con alas; cebollas de grandes orquídeas de Brasil, futuras flores cuyos colores y embriagadores perfumes son encanto y sorpresa para los europeos; y además… ¡un tesoro, amigo mío!… ya te lo enseñaré. Un espléndido y rutilante… (¡vale por lo menos seis mil francos!) —Se detuvo, luego acercándose a mi oído añadió con un tono extraño—: ¡Adivina! ¡ah! ¡ah! ¡adivina qué es!


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12 págs. / 21 minutos.
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Publicado el 20 de octubre de 2016 por Edu Robsy.


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