Texto: Historias Insólitas
de Villiers de L'Isle Adam


Cuento


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Historias Insólitas

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Edición física


Fragmento de Historias Insólitas

»Ése es el motivo de que, tarde o temprano, la humanidad haga por mí —a quien moteja, en la hora actual, de orate— lo que nunca ha hecho por ninguno de estos precursores.

»Sí, los más grandes, los más augustos, los más poderosos de nuestra raza —en pleno siglo de las luces, para hacer uso de tu sugerente expresión, mi fiel amigo— estarán orgullosos de realizar, según mi deseo, el sueño que pergeño y que he aquí… (Esfuérzate, si cabe, en no poner límite a tus liberalidades prodigándome incluso la de tu descuido y que tu ingratitud, como le corresponde, va a sonsacarte casi por tu dinero. Y digo casi, habida cuenta, lo sé bien, de que mi misma vida, sacrificada a la menor de tus fantasías, no bastaría a satisfacer, a tus ojos, todos tus favores.)

»Ha de llegar la hora, después, en que los reyes, los victoriosos emperadores occidentales, los príncipes y los generales olvidarán, a fuerza de victorias, los antiguos cantos marciales de sus países, para celebrar esos enormes y terribles triunfos (y esto en el grito fulgurante de las fanfarrias de sus ejércitos) CON LOS DESAFINADOS VIOLINES DE MI INSANIA… Todos esos músicos no entonarán, en la hora de la victoria, otros cantos de gloria que mis elucubraciones. Una vez obtenido ese primer “éxito”, años después, rogaré a esos todopoderosos príncipes, reyes, generales y viejos emperadores que se tomen la molestia de venir a escuchar una de mis más nebulosas PRODUCCIONES. No vacilarán en abandonar sus negocios políticos del mundo, a horas solemnes, para acudir, en la fecha fijada, a mi cita. Y yo los apiñaré, con cuarenta grados a la sombra, alrededor del arriate de un Teatro que haré edificar a mi antojo, tanto a sus expensas como a las de mis amigos y enemigos. Estos envarados exterminadores escucharán, a despecho de cualesquiera otras preocupaciones, con recogimiento, durante horas y horas, ¿qué…? MI MÚSICA. Para pagar a los constructores del edificio, convocaré desde los confines de la tierra, del Japón y del Oriente, de todas las Rusias y de las dos Américas, a varios millares de oyentes ¡amigos, enemigos, tanto da! Acudirán, igualmente, abandonando, sin un lamento, a sus familias, sus hogares, patrias, intereses financieros (¡fi-nan-cie-ros!, ¿comprendes, digno, inefable amigo?), desafiando naufragios, peligros y distancias para escuchar, durante cientos de horas consecutivas, al precio de cuatrocientos o quinientos francos por butaca… ¿qué…? MI MÚ-SICA.


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74 págs. / 2 horas, 10 minutos.
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Publicado el 26 de marzo de 2017 por Edu Robsy.


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