Texto: Las Alegres Comadres de Windsor
de William Shakespeare


Teatro, Comedia


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Las Alegres Comadres de Windsor

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Fragmento de Las Alegres Comadres de Windsor

RUGBY
Voy a vigilar.

DOÑA PRISAS
Ve, y esta noche, por el trabajo, nos beberemos un cordial antes de que se apague el último carbón.

[Sale RUGBY.]
Un muchacho honrado, amable y voluntarioso, un criado como puedan desear en cualquier casa. Y, te lo aseguro, nada chismoso ni pendenciero. Su peor defecto es que es demasiado dado a la oración. En eso sí que es un poco cabezón; pero todo el mundo tiene sus defectos. Dejémoslo. ¿Me has dicho que te llamabas Pedro?

PEDRO
Sí, a falta de un nombre mejor.

DOÑA PRISAS
¿Y maese Enjuto es tu amo?

PEDRO
Sí, claro.

DOÑA PRISAS
¿No es ese que luce una gran barba redonda como un cuchillo de guantero?

PEDRO
Pues no. Tiene una carita menuda y una barbilla amarillenta, la barba de Caín.

DOÑA PRISAS
Un hombre de buena pasta, ¿no?

PEDRO
Sí, claro; pero es un luchador tan valiente como cualquiera de aquí. Ha luchado contra un guardabosque.


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69 págs. / 2 horas, 2 minutos.
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Publicado el 29 de abril de 2018 por Edu Robsy.


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